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martes, 19 de febrero de 2013

La Leche de Mamá: una fórmula anticrisis.


Hoy, ahora, en plena cuesta de enero, en uno de los peores años de la historia de España, al menos en cuanto a economía se refiere; si, en este momento vamos a lanzar un mensaje de optimismo para todos esos hogares que están esperando la llegada de un nuevo miembro a la familia.
¿Cómo? ¿Se puede ser optimista? Nosotros lo tenemos claro: por supuesto que sí.
Desde muchos medios y organismos se están planteando diferentes formas de luchar contra la crisis que azota a Europa, y se habla a menudo en las tertulias y artículos de prensa de porqué no recurrir a los remedios de siempre, al ahorro de nuestras abuelas, a lo de toda la vida.
Desde nuestra perspectiva animamos a las familias a volver a cocinar alimentos frescos de temporada en vez de usar precocinados, a reutilizar las sobras como hacían nuestras madres y no desperdiciar absolutamente nada. ¿O acaso no son las croquetas de tu madre las mejores que has comido nunca?
Y ¿por qué no volver a la lactancia materna, no sólo desde el punto de vista saludable, sino también como método de ahorro anticrisis? ¿Por qué no recurrir a la “Leche de Mamá”?

Nosotros nos hemos preguntado si realmente las madres que esperan un bebé alguna vez han hecho números, y han calculado cuánto dinero se gastarían en caso de elegir para sus hijos la lactancia con fórmulas artificiales.
Pues bien, nosotros sí lo hemos hecho. Mediante una tabla de número de tomas diarias, y cantidades en cada toma, podemos conocer de manera estimada el volumen de leche que ingiere de media un bebé sano a lo largo de su primer año de vida, y basándonos en los precios de mercado de las fórmulas que se venden más y que más recomendamos en las visitas al pediatra, nos sale un gasto mínimo de MIL EUROS entre fórmula, biberones y tetinas, esterilizadores y accesorios (más de 770€ de estos mil corresponden exclusivamente a la leche de fórmula).

EDAD del BEBÉ
Nº de BIBERONES al día
Cantidad leche por toma (ml)
2 días
6-7
10-20
3 días
6-7
30-40
4-5 días
6-7
50
6 días
6-7
60
7 días
6-7
60-70
8 días
6-7
70
9-15 días
6-7
80-90
16-30 días
6-7
110-120
2 meses
6
120-150
3 meses
5-6
150-180
4 meses
4
180-210
5 meses
4
>210
>6 meses
2-3
>250
Tabla de cantidad de ingesta media de leche en un bebé sano hasta el año de vida.

No olvidemos que la mortalidad infantil es mayor en niños no amamantados que en niños que se alimentan de leche materna, concretamente puede llegar a ser 14.2 veces mayor el riesgo relativo de fallecimiento por diarrea, y de 3.6 veces mayor el de fallecimiento por infección. Ni pasemos por alto que ciertas patologías son mucho más frecuentes en estos bebés que se alimentan de fórmula artificial, es decir, que no toman leche de sus madres. Entre las más frecuentes: 6.1 veces más riesgo de padecer diarrea aguda, 3.29 veces más riesgo de sufrir infecciones del tracto respiratorio, 16.7 veces más riesgo de padecer neumonía, 1.61 veces más riesgo de sufrir infecciones de oído recurrentes, 1.25 veces más riesgo de tener asma, y 1.3 veces más riesgo de sufrir atopia. También existe más riesgo de muerte súbita, diabetes insulinodependiente, celiaquía, esclerosis múltiple, y obesidad entre otras.
Además las madres lactantes sufren menos estrés, ansiedad, fatiga, menos depresión, tienen menor incidencia de cáncer de mama y ovario, y menor riesgo de osteoporosis en comparación con las no lactantes, luego también enferman menos durante los 6 primeros meses de vida del bebé.
Por lo tanto, si a este importe calculado de 1000€ durante el primer año de vida del bebé, le sumamos los gastos indirectos que se derivan de una mayor prevalencia de enfermedades en el niño no amamantado y en la madre no lactante, el gasto aumenta, sin contar además los días de trabajo que pierden los padres para acudir al médico y/o pediatra cada vez que aparece alguna de estas patologías, aumentando el absentismo laboral y todo lo que esto conlleva.

Y ¿qué pasaría si además el bebé necesitara alguna fórmula especial? Sólo apuntaremos un dato como ejemplo: en caso de precisar una fórmula preparada para niños con alergia a la proteína de leche de vaca, el gasto se multiplica por cuatro (hablaríamos de entre 3500 y 4000€ el primer año de vida del bebé sólo en fórmula hidrolizada), y si tienes gemelos ¡multiplícalo por dos!
Podría parecer que esto no nos va a pasar a nosotros, “¿por qué me va a tocar a mí?” podríamos pensar. Pero la alergia a la proteína de leche de vaca se da en España entre un 2 y un 7,5% de la población, y sigue en aumento año tras año.

No podemos evitar que suban los impuestos, que se congelen los sueldos, que aumente el paro, pero sí podemos evitar que nuestro bebé enferme, podemos hacerle más sano, más fuerte, y más inteligente. Y todo eso además nos ahorraría muchísimo dinero.

Propongamos a las futuras madres esta magnífica fórmula anticrisis. Y como decimos siempre a nuestras mamás, recordad los tres pilares básicos de la lactancia materna: todas las madres tienen leche, todas las leches maternas son buenas, y la leche de mamá nunca se acaba. 

De "El Día de Cuenca", Guía de Salud (30 de enero de 2013).

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